viernes, 26 de febrero de 2010

Rondadores del límite

Hoy me apecete abrir esta entrada con otro tono.

Mes y medio aquí he podido conocer gente singular, maneras, sí, maneras de vivir, ¿es así? o quizá otro punto de vista del landscape.

El otro día comentó entre risas el lituano, tras gastar por tercera vez 6 pounds en su cuadruble whiskey, que no había pagado la residencia aún. Sus primos le enviaron dinero, 500 pounds, y la resi vale 2100 pounds, así que brindamos una vez más, porque decidió que no iba a pagar. Así de fácil, sangre fría, sin más.

Básicamente va a vivir aquí hasta que le echen, y no va a dejar de gastar dinero en esto. Pensadlo, estamos en un país civilizado. Por ahora sólo le han llegado unas cartas, y si le dan el último aviso en 2 o 3 meses más, siempre podrá pasar los últimos días en el cuarto de otro.

Hablo de gente que se hace invisible ante ataduras, y buena cara que hay mañana. Yo en particular no podría estar tranquilo, ¿y vosotros podríais? es decir, las posibilidades serían algo así como volverte a casa, renunciar, vender, y cuando digo vender doy rienda suelta a la imaginación (snif), y por supuesto ahorrar. Todo para alejarte del límite.

Y bien, los casos así cuando no son nuestro pellejo, es como una pelicula que nos hace gracia con un desenlace, y todo puro entretenimiento, en plan: "vaya, mira lo que le ha pasado a tal".
¿Os cuento un secreto? Ellos también son espectadores, y también es entretenimiento para ellos.
Hoy, brindo por los rondadores del límite.

La teoría de poder vivir así, pero con todo me la contó un amigo que ha vivido en 4 países y habla 4 idiomas con soltura, y a él se lo contó el segundo sobrino de Sadam Hussein.

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